sábado, 26 de agosto de 2023

DEBEMOS SUPERARNOS CADA DÍA.

 DEBEMOS SUPERARNOS CADA DÍA


Para alcanzar y superar retos y sin duda la superación personal es uno de los retos más ambiciosos en los que podemos embarcarnos.
Un aspecto fundamental es tener claro aquello que queremos conseguir, saber hacia donde debemos encaminar nuestros pasos y tener una visión clara de a dónde queremos dirigirnos. Hay que pensar en términos positivos y eliminar las dudas e inseguridades y enfocarnos hacia el éxito y no plantearnos el fracaso o que las cosas van a ir mal, sino trabajar desde la confianza y la seguridad de dar lo máximo posible hasta alcanzar nuestros objetivos. Debemos disfrutar con aquello que hacemos, es la clave para todos los aspectos de la vida porque hay que hacer un esfuerzo por encontrar fuentes de alegría, de diversión, elementos de motivación en todo aquello que hacemos a lo largo del día, hay que redirigir la atención hacia lo positivo, hacia lo que supone placer, aquello que nos planteemos como reto debe suponer no sólo esfuerzo y dedicación sino disfrute y satisfacción. Aunque el sufrimiento forma parte de la vida, no se puede evitar, a veces pasamos por períodos de gran ansiedad ante la anticipación de determinadas situaciones que queremos evitar a toda costa, lo adecuado es vivir el presente sin pensar en lo que vendrá, aceptando que el que ocurran determinadas cosas que no nos gusta forma parte también del ciclo de vida. Hay que esforzarse en conseguir lo que uno desea a pesar de que el proceso pueda suponer renuncias y sacrificios.
Otro aspecto importante es evaluar nuestros recursos y valorarlos en relación a los resultados que obtenemos, cuando sabemos lo que nos llevó a triunfar o fracasar podemos utilizarlo para afrontar futuras situaciones o para corregir las posibles desviaciones en el camino. El logro y la superación no esta ligado al "todo vale" y al decir que "sí" a todo, hay que aprender a decir que no es muy importante para eliminar del camino aquello que supone un obstáculo y que nos inmoviliza en situaciones que no deseamos pero que aceptamos por no saber decir "no" en un intento continuo y permanente de evitar el conflicto porque nada de lo verdaderamente importante en la vida se consigue de forma inmediata, supone un esfuerzo continuado hasta que los resultados van llegando. En un proceso de mejora y superación personal hay que huir a toda consta de aquello que suponga una influencia negativa que nos desanime y desmotive. Intentar evitar situaciones tóxicas que actúen como un veneno paralizante que en muchos casos son las propias personas de nuestro entorno son las que nos impiden el avance.
La constancia, la perseverancia, el esfuerzo, la solidaridad, el compañerismo son valores que debemos cultivar aún cuando en muchos casos tenemos la sensación de luchar en una jungla no por ello debemos aceptar que todo vale. Los valores personales que nos acompañan en el proceso de mejorar serán tan importantes como los propios logros alcanzados y muchos de los resultados que obtengamos están determinados por los valores con los que los hayamos conseguido.
Cuando quieres conseguir algo debes saber que cada segundo cuenta, porque tienes que dar lo mejor que tienes cada día, cada minuto, cada segundo, ¡siempre! No puedes permitirte perder tiempo en cosas que crees que no van a producir nada en ti. Has de recorrer tu camino, y es necesario que todos los días lo hagas para no perder tu destino y entretenerte en senderos que no llevan a ningún lado. Vive el presente, vive el aquí, vive el ahora mismo y vívelo al 100%


sábado, 19 de agosto de 2023

LA VIDA ES UN MARAVILLOSO REGALO.

 LA VIDA ES UN MARAVILLOSO  UN REGALO




Cada vez que me siento delante del ordenador o de la tablet para escribir en mi blog, mi mayor inquietud es encontrar un tema que pueda resultar interesante para las personas que generosamente deciden emplear una parte de su tiempo a leer mis pensamientos. Espero que el tema elegido en esta ocasión sea adecuado para contribuir a reflexionar sobre algo tan maravilloso como es la propia vida y si realmente somos capaces de disfrutar de ese maravilloso regalo.
Probablemente, ante esta cuestión, algunas personas respondan que evidentemente valoran y disfrutan este regalo, otras quizás no piensen que sea un regalo, sino que la vida es muy dura, que no tienen tiempo para disfrutarla, que el trabajo les come mucho tiempo o puede que piensen que está bien sin más, que es lo normal, que hay días buenos y otros no tanto. Ante estas diferentes respuestas, podemos preguntarnos qué es lo que nos predispone a que observemos esta situación, el hecho tan relevante de “estar vivos”. Si reflexionamos al respecto, las respuestas y razonamientos pueden ser infinitos. Un  motivo, por ejemplo, podría ser la situación económica, muy precaria para demasiadas personas, que no permite cubrir los recursos mínimos básicos. Sin negar que la situación económica puede influir mucho en la manera en la que percibimos la vida, ¿cuántas veces hemos visto a personas que carecen de lo que podemos pensar que son unos recursos mínimos y sin embargo las vemos felices y agradeciendo cada día lo poco que tienen? Y, mirando la otra cara de la moneda, ¿cuántos casos conocemos en los que, como dice el dicho, “el dinero da la felicidad” son personas que parecían tenerlo todo y deciden acabar sin nada en la vida?
Mi opinión al respecto es que el hecho de apreciar o no la vida no recae exclusivamente en aspectos y factores externos. ¿A qué me refiero? Pues a la interpretación que cada uno hace sobre sus propias experiencias. Sabemos que la percepción de las situaciones difiere en función de cada observador. No ve lo mismo una persona optimista que una persona pesimista. Por tanto, las vivencias, las actuaciones y los resultados que se obtengan dependerán de cada observador. Es indiscutible que hay situaciones que realmente no dependen de nosotros y, por lo tanto, no tenemos la posibilidad de cambiarlas. Pero, también es cierto que lo que sí depende de nosotros es cómo queremos gestionar lo que nos pasa. Por este motivo, cada mañana agradezco el regalo de la vida, con el convencimiento de que el nuevo día estará lleno de nuevas experiencias de todo tipo, las cuáles tengo el firme propósito de observarlas como positivas y constructivas porque interpreto que todo lo que me suceda me abrirá un mundo lleno de oportunidades y me brindará nuevos  aprendizajes, porque lo que sí tengo muy claro es que el tiempo es lo único que no se recupera jamás, y desaprovechar y no valorar ese tiempo es algo que nunca deberíamos permitir.

sábado, 12 de agosto de 2023

NUESTRAS DECISIONES DEFINEN QUIENES SOMOS.

 NUESTRAS DECISIONES DEFINEN QUIENES SOMOS 


Nuestras decisiones definen quiénes somos, más allá de nuestros talentos y habilidades. Están también, aquellas personas o cosas que hemos decidido priorizar en un instante determinado, lo que hemos dejado atrás nos define, al igual que dice mucho de nosotros la capacidad de aprender de los errores y de decidir un poco mejor. A menudo suele decirse aquello de que siempre es mejor una decisión errónea que permanecer en el limbo de la indecisión. Sin embargo, en ocasiones, hasta el simple hecho de “no decidir nada” por mera inseguridad, ya es una decisión por sí misma, porque al no actuar y quedarnos donde estamos ya se traza un camino e incluso un destino. Así, en cada uno de esos pequeños actos cotidianos, se va construyendo nuestra vida y también la persona que somos. Lo es porque gran parte de nosotros nos obsesionamos a menudo con la idea de tomar las mejores decisiones posibles, de aprender a clarificar opciones para acertar al 100 % en cada paso y en cada elección, sin embargo, las personas nos pasamos el día entero tomando decisiones de manera inconsciente, motivadas por nuestras emociones, impulsos e intuiciones.
Enviar un mensaje o llamar por teléfono, salir a correr o ver nuestra serie favorita, ir a la fiesta o tomar algo con un amigo. Cada decisión que tomamos a diario perfila algo más que aquello que nos apetece en un momento dado; refleja, también, la esencia de nuestra personalidad, el tipo de vida que llevamos, el trabajo que tenemos y con quién compartimos nuestros días son el resultado directo de las decisiones puntuales tomadas en algún momento. Por lo tanto, tenemos claro que nuestras decisiones definen quiénes somos, pero ¿sabemos cómo las tomamos? Nuestra personalidad define el tipo de decisiones que tomamos. Las personas somos libres hasta cierto punto en la toma de decisiones. Esto es así porque si hay algo que va a determinar el tipo de elecciones que tomemos en la vida es, sin duda, nuestra personalidad para bien o para mal, estamos «moldeados» por la educación recibida, por el modo en que hemos interpretado cada experiencia y, también, por el contexto que nos rodea. Las personas nos obsesionamos siempre por tomar la elección más adecuada, por no fallar y tener éxito en cada uno de nuestros pasos, sin embargo, se nos olvida una cosa, tomar decisiones acertadas es un logro, es cierto, pero la verdad es que nadie tiene el control sobre lo que pueda pasar mañana porque el coste de una buena decisión se ve con el tiempo, pero hay algo más relevante aún, saber reaccionar cuando la decisión es mala y saber aprovecharla cuando la elección es la correcta, cualquiera de esas dos cosas, también nos dice quiénes somos.
Para concluir, como suele decirse, las puertas que abrimos y cerramos cada día son las que deciden el tipo de vida que vivimos y decidir bien es un arte que vamos mejorando con el tiempo y la experiencia. Tengámoslo en cuenta.

domingo, 6 de agosto de 2023

SENTIRSE PERDIDO EN LA VIDA, ES UNA OPORTUNIDAD PARA EL APRENDIZAJE.

SENTIRSE PERDIDO EN LA VIDA, ES UNA OPORTUNIDAD PARA EL APRENDIZAJE



Estoy convencido de que uno de nuestros objetivos en la vida es aprender para convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos. Es por eso, que en muchas ocasiones, nos encontramos en situaciones en las que no tenemos las herramientas para saber qué hacer o cómo hacerlo. Cuando no sabemos qué hacer en determinada circunstancia o cuando no sabemos manejar las emociones asociadas a dicha circunstancia, se nos presenta una oportunidad de aprendizaje, es decir, sentirse perdido en la vida es una oportunidad para aprender y mejorar.
Todos nosotros, nos hemos encontrado en situaciones en las que nos hemos sentido perdidos, de hecho, sentirse perdido en la vida es bastante habitual, todos en algún momento nos hemos sentido así. En su mayoría son situaciones que pueden cambiarnos la vida, situaciones que implican una importante decisión en nuestra vida, aunque ni siquiera entendemos lo que realmente está pasando. Para algunas personas es la pérdida de un ser querido, para otros es perder un trabajo, sufrir un accidente, una ruptura o cualquier otra situación que percibamos como traumática.
En estas situaciónes tendemos a pensar demasiado y nos enfocamos solo en esa situación específica, empezamos a sentirnos ansiosos sobre cómo vamos a superarlo, y tal vez, al mismo tiempo, tristes o culpables (o ambos) por lo que está sucediendo. Cuestionamos nuestras decisiones; ¿Por qué hice eso? o ¿Por qué no hice aquello?, pensamos en los que podría haber hecho y tendríamos que hacer, y luego nos culpamos a nosotros mismos. Comenzamos a tomar decisiones por las razones equivocadas, pensando en lo que otros dirían o en lo que otros harían en nuestra situación, además, generalmente, estas situaciones vienen acompañadas de emociones negativas, como el miedo al futuro, miedo al fracaso o incluso al éxito, tristeza por el pasado, por remordimientos o culpa y ansiedad. En este punto, probablemente estés pensando: ¿Cómo se supone que voy a afrontar todas estas emociones y comprender qué necesito aprender de esta situación?
La tristeza, generalmente, proviene de mirar al pasado, y la ansiedad proviene de centrarse en el futuro y en lo que va a suceder. Cuando nos enfocamos en el pasado, revivimos la dolorosa situación una y otra vez y nos hacemos daño. Cuando nos enfocamos en el futuro, nos preocupamos por algo que ni siquiera sabemos si va a suceder, y sentimos todas las emociones que sentiríamos si la situación tuviese lugar. Cuando nos estamos enfocando en el pasado o en el futuro, nos estamos perdiendo lo que está sucediendo en el presente, con sus cosas buenas y no tan buenas. Si hacemos esto, realmente no estamos viviendo nuestras vidas.
No estamos programados para sentir dos emociones opuestas como la felicidad y la tristeza, o la ansiedad y la calma al mismo tiempo. Cuando estás agradecido, te estás enfocando en los aspectos positivos de tu vida, haciendo de esta manera imposible que aparezcan la ansiedad o la tristeza.
Si quieres ver resultados, debes pasar a la acción y trabajar en ello. Márcate objetivos claros y luego, comprométete a hacer lo que tienes que hacer todos los días, concéntrate solo en lo que debes hacer en el momento presente. La mejor forma de avanzar es asegurarse de dar un paso cada día.

NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO

 NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO Debemos disfrutar la vida día a día, pero nos dedicamos a nuestras labores como estudiar, trabajar, ...