martes, 26 de septiembre de 2023

LA IMPORTANCIA DE SER AGRADECIDO EN LA VIDA

 LA IMPORTANCIA DE SER AGRADECIDO EN LA VIDA 


Ser agradecido es esencial para apreciar y disfrutar plenamente de la vida. Agradecer lo que somos, lo que hemos conseguido, lo que tenemos, las personas que nos rodea, etc, nos hace vivir en armonía con nuestro entorno.
Nuestra mente es bombardeada continuamente con multitud de información, razón por la cual  tiene que filtrar todo lo que no está buscando activamente, el problema radica en que, como regla general, nuestra mente tiende a ver lo que está mal esto se debe a que, a fin de evitar el peligro y asegurar nuestra supervivencia, buscamos lo que está fuera de lo esperado o puede representar un peligro, sin embargo, si nos dejamos llevar por estos pensamientos negativos, pueden comenzar a dominar nuestra mente y a afectar a nuestras expectativas. Empezamos a esperar situaciones negativas y a crear lo negativo en nuestra vida, y el resultado final es una vida de experiencias y resultados decepcionantes y frustrantes. Pese a todo lo dicho anteriormente, podemos detener la tendencia negativa natural de nuestra mente mediante la reorientación hacia la abundancia y lo que es posible, centrándonos en aquello de lo que estamos agradecidos y con este cambio de visión, casi al instante nuestra vida puede cambiar su trayectoria. Nuestro mundo puede revolucionarse y todo lo que puedes crear en él, de esta forma nos vamos a sentir mucho mejor, siendo agradecidos incluso cuando las cosas no van del todo bien y cuando surgen conflictos o problemas. Tenemos que mirar hacia el exterior, a los demás y darnos cuenta de todas las cosas que tenemos y agradecerlo. Lamentablemente, hay muchas personas en peor situación que nosotros, hazte consciente de ello y fíjate, seguro que después estarás más agradecido de la situación en la que te encuentras, de la que muchas veces quizás te quejes porque vivimos la vida sin prestar atención a las buenas cosas que nos suceden porque las más “espectaculares” son las más evidentes y llaman más la atención. Sin embargo, si piensas un poco, verás la cantidad de cosas positivas que hay en la vida. Es fundamental reeducarnos para aprender a pensar en positivo y ver todo lo bueno que vivimos cada día. Todo puede ser aprendido y la capacidad de experimentar el agradecimiento es una parte de nuestro carácter que siempre puede mejorarse si lo practicas.
Las actitudes negativas y pesimistas se contagian rápidamente, por eso es importante que aquellos que nos acompañen en la vida tengan una visión optimista. También podemos nosotros mismos ayudar a otros a ver todo lo bueno que tienen en sus vidas, en esos momentos difíciles, o cuando pierdes a alguien, es muy importante ser agradecido con lo que todavía tienes y por las oportunidades que aún se te presentan. Se trata de no enfocarse solo en lo que consideramos malo y buscar lo positivo de cada situación porque siempre hay algo favorable, aunque en un principio nos cueste descubrirlo.
Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos en el carácter de los demás, ¿verdad? Para ello no hay razones, ni excusas, tampoco hay edades, nunca eres demasiado viejo como para intentar ser positivo y valorar todo lo maravilloso que tienes. ¡Inténtalo! y verás que puedes empezar poco a poco a sentirte agradecido por las pequeñas cosas que te ocurren.

domingo, 17 de septiembre de 2023

LA VIDA ES UN PROCESO DE APRENDIZAJE.

 LA VIDA ES UN PROCESO DE APRENDIZAJE



La vida es un proceso cuya principal finalidad es crecer, madurar y evolucionar como personas, aprendiendo a ser felices por nosotros mismos, de manera que sepamos cómo amar la vida tal como es; porque no hemos venido a este mundo a ganar dinero, ni tampoco a proyectar una imagen de agrado logrando éxito  y reconocimiento. Nuestra existencia como personas tampoco está orientada a comprar, poseer y acumular cosas que no necesitamos, ni mucho menos a evadirnos constantemente de nosotros mismos, de hecho, no estamos aquí solamente para sobrevivir. Aunque cada uno está llamado a encontrar su propia respuesta, de ahí que en un principio no vivamos de forma responsable, libre, madura y consciente. Todas estas cualidades y capacidades están latentes en nuestro interior, no en vano, adoptar una postura frente a nuestras circunstancias nos impide aprender y desplegar todo nuestro potencial, donde empezamos a cuestionar nuestra escala de valores, prioridades y aspiraciones. Es entonces cuando decidimos que lo más importante es «aprender a ser felices por nosotros mismos», es decir, a sentirnos realmente a gusto sin necesidad de ninguna persona, estímulo, cosa o circunstancia; más que nada porque ¿de qué nos sirve llevar una vida de éxito y de abundancia si nos sentimos vacíos e insatisfechos por dentro? En general, solemos confundir la felicidad con el placer y la satisfacción que nos proporciona el consumo de bienes materiales y también con la euforia de conseguir lo que deseamos. Sin embargo, la verdadera felicidad no está relacionada con lo que hacemos ni con lo que poseemos aunque no es posible describirla con palabras, podría definirse como la ausencia de lucha, conflicto y sufrimiento internos. Por eso se dice que somos felices cuando nos aceptamos tal como somos y sentimos que no nos falta de nada.  Así, nuestro esfuerzo debe centrarse en eliminar todas las obstrucciones que nublan y distorsionan nuestra manera de pensar y de comportarnos como la inseguridad, la impaciencia o el apego.
Más allá de aprender a ser felices por nosotros mismos, hemos venido al mundo a trascender nuestro instinto de supervivencia emocional, que nos lleva a reaccionar mecánica e impulsivamente cada vez que la realidad no se adapta a nuestros deseos, necesidades y expectativas, es decir, dándonos cuenta en todo momento y frente a cualquier situación de que no son las situaciones, sino nuestros pensamientos, los que determinan nuestro estado emocional. El reto consiste en aprender a aceptar a los demás tal como son y a fluir con las cosas tal como vienen. Tampoco significa reprimirse ni ser indiferente, ni siquiera es sinónimo de tolerar o estar de acuerdo. Y está muy lejos de ser un acto de debilidad, dejadez o inmovilidad; más bien se trata de todo lo contrario. La auténtica aceptación nace de una profunda comprensión, e implica dejar de reaccionar impulsivamente para empezar a dar la respuesta más eficiente frente a cada situación. Así es como podemos cultivar y preservar nuestra paz interior.
En la medida que aprendemos a ser felices por nosotros mismos dejando de sufrir también aprendemos a «amarnos a nosotros mismos y a los demás». Y al hablar de amor no nos referimos al sentimiento, sino al comportamiento, de ahí que amar sea sinónimo de empatizar, aceptar, respetar, agradecer, valorar, perdonar, escuchar, atender, ofrecer, servir y, en definitiva, de aprovechar cada circunstancia de la vida para dar lo mejor de nosotros mismos. Llegados a este punto, cabe preguntarse ¿somos verdaderamente felices? ¿O más bien solemos sufrir? ¿Sentimos una paz invulnerable? ¿O más bien solemos reaccionar? ¿Nos amamos a nosotros mismos y, en consecuencia, a los demás? ¿O más bien seguimos luchando y creando conflictos? ¿Estamos dando lo mejor de nosotros mismos? ¿O más bien seguimos limitando nuestra capacidad de amar y de servir, esperando que sean los demás quienes se adapten a nuestros deseos y expectativas? Sean cuales sean las respuestas, cabe recordar que el aprendizaje es el camino y la meta de nuestra existencia. Así, el hecho de que estemos vivos implica que, seguramente, todavía tenemos mucho por aprender.

lunes, 11 de septiembre de 2023

LA FELICIDAD ESTA DONDE NOSOTROS QUERAMOS.

 LA FELICIDAD ESTA DONDE NOSOTROS QUERAMOS


La felicidad no se encuentra, se construye aunque todos queremos alcanzarla y experimentarla el máximo tiempo posible. Si pudiésemos intentaríamos estar felices todo el tiempo, pero esto no es más que una idealización sin fundamento ni base en la realidad. Claramente, no es la situación el contexto o lo que te toca vivir lo que determina el que te sientas más o menos feliz. La felicidad no nace de ningún logro, de una pareja, de un hijo o de una casa, ser feliz pasa por tener un sistema de valores muy bien amueblado, enfocarnos en el momento presente, amarnos de forma incondicional y saber apreciar lo que poseemos. Así, si nos esforzamos por cambiar nuestra filosofía de vida, que en buena parte de nosotros es bastante quejica, y adoptamos esta mirada alegre de la vida nos percataremos de cómo podemos encontrar la felicidad exactamente donde queramos.
La felicidad no hay que buscarla porque no existe en ningún lugar que implique la búsqueda, es decir, no está ahí afuera como muchas veces nos hacen creer. De alguna forma, la sociedad en la que nos ha tocado vivir, nos ha desvirtuado la brújula que nos lleva a la felicidad, por lo que, en lugar de apuntar hacia afuera como nos quieren hacer creer, la felicidad está dentro de nosotros. Si esto fuera así, existirían dos tipos de personas, las que llevan una vida envidiable y son felices y los que carecen de todo y son infelices; pero la realidad no es ésta y vamos más allá, incluso los que menos tienen, a veces, son los más felices.
No me gusta generalizar, pero suele coincidir que la gente que se ha acostumbrado a vivir con menos, a su vez, acaba necesitando menos. La consecuencia es que su atención está más dirigida a los pequeños placeres que a aquellas gratificaciones que son efímeras es por esto que la plenitud nace desde dentro de la persona. Nos equivocamos si pensamos que cuando obtengamos eso que necesitamos, entonces seremos felices porque si no eres feliz con lo que tienes, difícilmente lo serás cuando lo consigas porque aquello que deseas es un extra y te aportará un pico de alegría que durará unas horas, unos días, quizá semanas, y después volverás a tu estado normal. El primer paso que necesitamos dar para sentir más felicidad es precisamente no buscar esa felicidad porque cuando nos exigimos a nosotros mismos que “debemos ser felices” y no conseguimos serlo, nos frustramos y la frustración no es precisamente sinónimo de felicidad; además, obsesionarnos con ser felices nos llena de ansiedad y desesperación y acaba convirtiéndose en una lucha.
Para ser feliz, deja a un lado las necesidades absolutistas; cierto es que necesitamos pocas cosas para estar bien, como un poco de comida, un poco de agua para hidratarnos, un techo para resguardarnos, tener alguna meta que nos anime a levantarnos cada mañana y poco más. Esto no quiere decir que también encontremos placer en ello, pero han de ser solo deseos, no necesidades.
La felicidad radica dentro de nosotros porque es un estado interno de paz, de serenidad y tranquilidad y no tiene nada que ver con nuestra concepción de felicidad, por ejemplo, un día nos compramos un buen móvil, pero al poco tiempo ya necesitamos adquirir otra cosa; así pues tenemos que cambiar nuestra escala de valores. No te centres tanto en el trabajo, en encontrar pareja, en el dinero o en la el éxito, porque cuando estés a punto de morir no te acordarás de esto, lo que sí recordarás son las experiencias vividas con tus amigos, los momentos con tu familia, el café que te tomabas a media tarde viendo el mar o el sonido de la respiración de tu perro cuando estabas leyendo un buen libro.

lunes, 4 de septiembre de 2023

LA ADVERSIDAD FORMA PARTE DE LA VIDA.

 LA ADVERSIDAD FORMA PARTE DE LA VIDA



Para muchas personas, la vida es bella, mientras que para otras resulta ser un trago amargo, porque las penas llegan y se presentan de manera inesperada. Las adversidades forman parte de la vida de todos, en algunos momentos de nuestras vidas, por lo que es necesario elegir la manera en la cual le haremos frente para afrontarlo. Todos queremos que nuestras vidas estuvieran llenas de bonitos y hermosos momentos de alegría y eso pasa habitualmente, pero muchas veces nos derrumbamos sin saber porque, sin entender los motivos, nos abatimos por circunstancias que en su mayoría no comprendemos porque nos causan dolor y pensamos que no somos merecedores de lo que nos ocurre en algunos momentos, se trata de esas etapas en las que todo parece ir mal, en las que lo vemos todo gris6 que el mundo se nos viene encima y es importante tener presente que todo en la vida ocurre por alguna razón, y seguro que podremos ser capaces de asumir, de tener la fortaleza y de tener la entereza de superar para dejar atrás todas las adversidades.
Todos atravesamos momentos difíciles a lo largo de nuestras vidas, sin embargo, aunque nos parezcan a veces imposibles cuando nos encontramos sumergidos en ellos, solemos tarde o temprano superarlos para continuar avanzando. Las dificultades que nos encontramos en uno u otros momentos de nuestras vidas pueden ahogarnos en un mar de malestar del que nos será muy difícil escapar. Ninguno nos encontramos a salvo de los vaivenes que puede tener nuestra existencia en momentos determinados y es en estos momentos de adversidad cuando atravesamos emociones muy poderosas como la tristeza, la impotencia, la frustración, etc… produciendo en nosotros un intenso desequilibrio emocional. Y tras esto tenemos que poner en marcha todo nuestro propio mecanismo de resolución de problemas en el que utilizaremos nuestros propios recursos para avanzar y hacernos paso ante la dificultad que se nos presenta.
Tenemos que buscar oportunidades para descubrirnos a nosotros mismos. Cuando nos vemos en la tesitura de luchar contra la adversidad, seguro que aprendemos algo nuevo sobre nosotros mismos, potenciar una visión positiva de uno mismo hace desarrollar la confianza en nuestra capacidad para resolver problemas y confiar en nuestras capacidades porque hay que ser valiente y aceptar que el cambio forma parte de la vida. Se trata de hacer alguna cosa que nos haga salir de nuestra zona de confort porque si ponemos nuestra energía en agradecer cada detalle positivo del que sÍ disfrutamos llenaremos nuestros días de ilusión, confianza y ganas de seguir caminando, centrandonos en el proceso de aquí y el ahora de nuestra aventura, exprimiendo y cuidando cada detalle, ayudará a que sea mucho más probable que lleguemos a buen puerto y que ese trayecto merezca de verdad la pena.

NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO

 NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO Debemos disfrutar la vida día a día, pero nos dedicamos a nuestras labores como estudiar, trabajar, ...