domingo, 11 de febrero de 2024

DESPERTAR AL REGALO DE ESTAR VIVO.

DESPERTAR AL REGALO DE ESTAR VIVO




La vida es el regalo más grande que todos nosotros podemos recibir porque asociamos este preciado obsequio con los nacimientos, los cumpleaños o con la feliz noticia de haber superado algún tipo de prueba, generalmente una enfermedad o un accidente, en ocasiones como estas, no solo disfrutamos de gratitud por estar vivos, sino que interpretamos la posibilidad de seguir viviendo como una segunda oportunidad, sin embargo, el regalo de la vida en realidad llega a nosotros en cada momento y con cada respiro..

Si bien es cierto que Dios nos regala la vida, porque es importante reconocer que la acción de dar y recibir la vida se repite incontables veces. Recibimos el regalo de la vida momento a momento, sólo que, como respirar es una actividad natural y lo hacemos con tanta facilidad porque respiramos sin darnos cuenta. Estar ajenos a la respiración, dormidos respecto a cómo nos mantiene vivos, nos hace vivir inconscientes de cómo cada momento se convierte en un regalo envuelto en nuevas oportunidades que perdemos de vista.

El valor de cada momento tiene poco que ver con el dinero o con lo mucho que podemos hacer en un espacio de tiempo. Más bien, esta valorización por lo que vivimos está relacionada a nuestra capacidad de aceptar lo que la vida nos presenta a cada momento y las oportunidades que acompañan todo lo que nos pasa. Oportunidades variadas, únicas, también cotidianas, como contar con agua a solo pasos de nuestro despertar que nos brinda la oportunidad de asearnos; escuchar la voz de un ser querido que se convierte en un llamado a abrazarle o expresarle nuestro amor de alguna otra forma, también una hermosa puesta de sol que nos permite contemplar la magnificencia de la que somos parte, por sólo nombrar algunos ejemplos. Valorar todas las oportunidades que la vida nos presenta puede ser todo un reto para nuestro ego, el cual está acostumbrado a recibir sólo lo que quiere y a rechazar todo lo demás. Esta actitud de apego rechazo pudiera parecer inteligente y productiva, pero en realidad, distorsiona nuestra capacidad para valorar el regalo de la vida. Muchas de nuestras grandes oportunidades vienen envueltas en experiencias indeseadas o desagradables.

Ser selectivos con lo que la vida nos presenta a cada momento y vivir en rechazo permanente de mucho de lo que nos pasa, nos hace perder de vista la esencia de las cosas. Fíjate cómo, para poder apreciar el dulce embriagante de una rica fruta, tenemos que conocer sus diferentes tonos de sabor.  Algunas de las oportunidades que nos regala la vida nos permiten sentir placer, conectar y realizar sueños. Mientras que otras son más bien para sanar, crecer y recordar lo que es amar. Estas contrapartes no son “malas”. Nos ayudan a escalar, a descubrir cosas inesperadas y a trascender nuestras propias limitaciones. La vida no te puede dar sólo lo que quieres, pero sí te da justo lo que necesitas a cada instante y cuando abres tus manos para recibir lo que la vida te presenta momento a momento, de seguro que descubres el regalo que viene a traerte cada situación.

¿Qué tenemos que hacer para despertar al regalo de estar vivo ?

Cuando estamos corriendo de un lado a otro, sintiendo algún tipo de presión física o mental, perdemos de vista todo lo que pasa a nuestro alrededor. Pon la intención de ir más despacio por la vida, aún si sueles ser rápido o impaciente, puedes bajar un poco el ritmo, incluyendo tu demanda a los demás, observa cómo ir más despacio te permite estar más atento y receptivo a lo que la vida te presenta momento a momento. Haz esto como un tipo de juego o experimento. Dile “sí” a la vida y a todas las invitaciones. Si en algún momento te pillas queriendo decir “no”, observa ese deseo también y acepta que está ahí. Verás cómo al final de una semana tendrás una mejor conciencia de qué y cómo te resistes a lo que la vida te presenta. Tenemos que hacer una lista de todo aquello por lo que agradecer diariamente, marca aquellas cosas que fueron inesperadas y las que te provocaron resistencia, da gracias a Dios por todo y pide estar abierto a las oportunidades. Respirar en conciencia puede convertirse en uno de los hábitos más saludables que podemos cultivar. Hacer esto al menos cinco minutos todos los días, nos ayuda a retornar a una conexión consciente con el regalo que es la vida. Podemos respirar conscientemente a una hora en particular, pero también cada vez que tengamos un par de minutos o al prepararnos para un momento importante, simplemente se trata de cerrar tus ojos y de observar cada inhalación y cada exhalación.

Cada respiro es un nuevo comienzo que nos recuerda lo maravillosamente rica y cambiante que es la vida. Cuando estamos atentos, receptivos y agradecidos por cada cosa que la vida nos presenta, encendemos un efecto multiplicador que nos trae más cosas por las que agradecer. Además, despertando al regalo de la vida es como aprovechamos todo tipo de experiencias para sentir, conectar y compartir aquello que la vida tenia para nosotros en este momento.


2 comentarios:

  1. Me a gustado muchísimo,gracias y gracias

    ResponderEliminar
  2. dile sí a la vida... Cada respiro es un nuevo comienzo que nos recuerda lo maravillosamente rica y cambiante que es la vida... encendemos un efecto multiplicador que nos trae más cosas por las que agradecer....
    felicidades, me gusta mucho

    ResponderEliminar

NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO

 NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO Debemos disfrutar la vida día a día, pero nos dedicamos a nuestras labores como estudiar, trabajar, ...