SER FELICES EN LA VIDA
Todo el mundo quiere ser feliz,
no importa como definamos nuestro objetivo, ni qué aspecto tenga nuestro sueño,
al final, la felicidad está en la base de todos nuestros deseos y es la razón
de todas nuestras búsquedas y es que todos sin excepción, queremos lo que
queremos, porque estamos convencidos de que eso nos transportará a la ansiada
pero escurridiza felicidad. Partiendo de esta base hay gente para todo, estamos
las que pensamos que la felicidad hay que currársela, y los que consideran que
tenerla consigo es simple, estas personas están firmemente convencidos de que
la predisposición, como el color de los ojos o el tamaño de nuestros pies
vienen de fábrica, y que te parezca lo que te parezca, con eso tienes que
lidiar.
Es verdad que lo intentamos, sí,
pero solemos hacerlo lanzándonos a todo tipo de actividades y relaciones
seductoras que con frecuencia terminan decepcionándonos y el chasco es
monumental cuando aquello que tan buena pinta tenía al principio, acaba mostrándose
insuficiente para proporcionarnos la satisfacción que tanto anhelamos. Con esto
de la felicidad pasa, como con todas las cosas relacionadas con el mundo
emocional, que todo es muy subjetivo, además de que cada uno tiene su opinión
sobre el tema, por valiosa que sea, la felicidad de cada persona está
determinada por varios ingredientes fundamentales.
La genética es responsable de la
felicidad, que viene prefijado por la lotería de los genes que se expresan en
nosotros, otro viene determinado por la fuerza de las circunstancias, claro que
no te sientes igual cuando todo va de maravilla ahí fuera o si tu situación de
vida es muy desafiante, las cosas nos afectan, está claro, pero, aunque es aquí
donde solemos poner nuestra mirada y la mayoría de nuestros esfuerzos. Aunque
en el mejor de los casos cantes bingo, no te va a llevar muy lejos, ya que, aun
teniéndolo todo en apariencia, aún y todo son extremadamente infelices y eso
nos lleva a poner enteramente de las elecciones que hacemos, es decir, de
nuestro comportamiento y nuestros hábitos. Felizmente, eso es algo que si está
bajo nuestro control y es el terreno donde podemos marcar la diferencia en
nuestra vida. No hace falta ser un genio para darse cuenta de que la forma en
la que piensas sobre ti, sobre el mundo, y sobre otras personas es más
importante para tu felicidad que las circunstancias objetivas de tu vida.
Me gusta esta manera de verlo
porque en lugar de tener que entregarte a los caprichos del azar o las
circunstancias, pone en tus manos el poder de construir la vida que quieres, y
eso, en mi opinión, mola muchísimo, la otra cara de ese poder, que implica una
gran responsabilidad sobre tus elecciones y requiere, además de mucho trabajo,
mucha conciencia a la hora de hacer tus elecciones. En líneas generales podemos
decir que hay dos tipos de felicidad, la que viene de las condiciones externas
y la que surge en tu interior. La primera tiene que ver con obtener placer de
las cosas o las experiencias que te ofrece el mundo, No es que disfrutar de las
cosas gratas a tu alcance sea malo ni mucho menos, a fin de cuentas, la vida y
todos sus maravillosos placeres y oportunidades están ahí a nuestra disposición
para gozar de ellos. Pero, lamento comunicarte, que también tiene su set de
pegas importantes, la parte negra de este asunto es, que la satisfacción
generada por las cosas de ahí fuera, las drogas, quiero decir que te vas
acostumbrando a los estímulos agradables y resulta maravilloso y suficiente,
ahora ya no te proporciona el mismo nivel de placer; y no solamente necesitas
cada vez más dosis, sino que las cosas que antes hacían sonreír tu mirada van
perdiendo su brillo quedándose en un “sin más”. Así es muy difícil valorar los
pequeños logros y las cosas simples del día a día, que son, a fin de cuentas,
las que le dan su gracia a esto de estar vivo. La segunda alternativa se activa
dentro de ti como resultado de tus valores y tu actitud ante la vida, no se
deriva de cómo son las cosas, sino de cómo eres tú, así que, como la llevas
puesta, está siempre a tu alcance.
La alegría para la mayoría de
las personas felices es el producto de una férrea disciplina” y esto hay que
currárselo gota a gota, así que básicamente tienes dos opciones que marcarán tu
trayectoria, echarle un vistazo a tus valores y a tus experiencias o reflexiona
sobre cómo lo hacen las personas que son un referente para ti, aunque nadie
puede decidir por ti qué vas a hacer porque está en tus manos y elijas lo que
elijas, lo hagas muy conscientemente porque eso es lo que dará forma a tu vida.
Sé que las personas y las situaciones llegan y pasan, y que soy el único que me acompañará en todo momento y que estará conmigo hasta el final. Lleva tiempo y trabajo, ¡Sí! pero el quid de la cuestión está en enamorarte de la tarea de cultivar y pulir la persona que tú eres y convertirla en una aventura tan apasionante que quieras vivirla el resto de tu vida.

la forma en la que piensas sobre ti, sobre el mundo, y sobre otras personas es más importante para tu felicidad... enamorarte de la tarea de cultivar y pulir la persona que tú eres y convertirla en una aventura tan apasionante que quieras vivirla el resto de tu vida...
ResponderEliminarMe gusta, habría muchas cosas que resaltar... Adelante
Muchas gracias
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