sábado, 28 de diciembre de 2024

TENER OBJETIVOS PARA EL NUEVO AÑO.

TENER OBJETIVOS PARA EL NUEVO AÑO


Va a empezar un nuevo año y con él una gran cantidad de propósitos y objetivos que cumplir. Seguro que ya te has planteado unos buenos propósitos para este año que va a comenzar; los más frecuentes seguramente sean adelgazar, dejar de fumar, hacer ejercicio… pero hay que ir un poco más allá, y definir objetivos claros, incluso podrías retarte a ti mismo este año con un objetivo ambicioso, en cualquier caso, antes de empezar a desarrollar nuevos proyectos sería recomendable que reflexiones sobre todo lo que tienes entre manos ahora mismo, te liberes de cosas innecesarias y hagas una buena puesta a punto.
Es posible que año tras año nos propongamos la misma lista de propósitos de año nuevo, pensando que este año lo conseguiremos, ya que un nuevo año trae consigo la oportunidad de establecer objetivos, de hacer cambios y de crear una vida mejor, pero también tenemos que hacer balance de cuáles de esos propósitos se repiten año tras año sin haberse cumplido.
Descarta también qué propósitos has tratado de cumplir cada año y no lo has conseguido, esto también nos da información de ¿Por qué no se cumplen? Ya que muchas veces no lo cumplimos porque estamos más pendientes de cuándo vamos a fracasar ya que somos muy autocríticos con nosotros mismos. Si la lista de propósitos para el nuevo año no va contigo, quizás es una buena opción de escribir una lista de agradecimiento y hacer balance del año anterior. ¿Qué has conseguido? ¿Cómo has evolucionado?
Ya lo dice el dicho popular: “Nunca es tarde para empezar de nuevo”, por eso, este año plantéate decir más veces sí a todas esas actividades que te gustaría realizar y por hache o por be nunca haces, además, la idea de plantearse metas alcanzables está muy relacionada con los propósitos de Año Nuevo. A todos nos viene bien marcarnos alguna exigencia, pero debemos asegurarnos de que sea realista, de lo contrario, podemos generarnos estrés, o frustración. Y, por supuesto, no queremos eso.
Muchas veces nos planteamos los objetivos del nuevo año más llevados por el deseo que por la realidad. Plantearnos grandes retos nos hace que sea imposible alcanzarlos, con la correspondiente frustración y bajada de autoestima, ya que cuanto más específicos sean los propósitos de año nuevo, más fácil será ser constante y llevarlos a término.
Está bien tener propósitos, pero teniendo en cuenta en no centrarte en las cosas malas que te han sucedido, sino aquellas positivas que te hayan hecho crecer, superarte o hacerte sentir bien contigo mismo y tratar de mantener estas cosas buenas, porque los propósitos no se consiguen una vez y ya, se trata de tener constancia hasta que se convierte en un hábito.
Por último, no es obligatorio tener propósitos porque la vida cambia de hoy para mañana, y tener propósitos en el día a día también es una opción y que se cuenta cómo te sientes y qué necesitas realmente.
A menudo se dice que la única forma de experimentar la vida es viviéndola al máximo, esto significa cosas diferentes para cada persona, pero hay algunos puntos en común que todos podemos seguir para aprovechar al máximo nuestro tiempo. Una de las mejores formas de vivir la vida es fijarse objetivos y trabajar para alcanzarlos, ya sea un objetivo personal o profesional, tener algo por lo que luchar ya que nos da un sentido de motivación.
El encontrar el motivo principal de por qué te lo planteaste es crucial para motivarte en el camino ya que encontrar el verdadero valor personal de alcanzar un objetivo aumenta las probabilidades de llegar a ellos, este plan te ayudará a ser constante, en especial si los nuevos propósitos son hábitos que quieres implantar en tu vida.
Es fácil dejarse llevar por la rutina diaria y olvidar los objetivos, por lo que es importante tenerlo siempre presente, es importante aprovechar las oportunidades cuando se nos presentan, así que aprovecha todas las oportunidades cuando surgen porque si esperamos demasiado, puede que nunca tengamos otra oportunidad. @Jasv_71

sábado, 21 de diciembre de 2024

VOLVER A TENER LA ILUSION DE LA NAVIVAD.

 VOLVER A TENER LA ILUSION DE LA NAVIDAD

Estando ya en Navidades, toca pensar y en reflexionar sobre todo lo que nos ha ocurrido durante este año, lo bueno, lo malo, lo que hemos conseguido, lo que no hemos alcanzado; es tiempo de alegrarse por conservar una buena salud, por seguir contando con el apoyo de nuestros seres queridos, es tiempo de unión,  de alegría, de compartir con los nuestros, de reencontrarnos con los que dejamos atrás o con los que no tenemos ocasión de compartir todo lo que querríamos, es tiempo de celebraciones, de reuniones familiares, de reencuentros con las amistades, de compartir mesa, de charlar de cualquier tema de la vida, del pasado, del futuro, de arreglar el mundo, en esas conversaciones donde el tiempo pasa y nada importa, es tiempo de desear, tiempo de esperanza, tiempo de paz; pero lo que siempre me fastidia es que al final todo esto se traduzca a unos días, y no podamos hacerlo extensible la mayor parte del año, quizás seriamos todos más felices. 
Es impresionante ver a un niño, compartiendo con sus amigos la ilusión de la navidad, de las fiestas con una alegria desbordante y contagiosa de echo recuerdo esos sentimientos que yo también tuve en su día, sin problemas, simplemente siendo un niño, compartiéndolo con mis amigos, mi familia y mis seres queridos; quizás deberíamos todos pensar en lo que hemos dejado atrás con el paso de los años, o mejor, volver a ser niños por unos días, y volver a sentir esas emociones cuando jugábamos a jugar a caballeros imaginarios, dragones que vuelan, a pistoleros, a princesas que tienen que ser rescatadas o super robots, que nos sentían hacer que estábamos más vivos.
Pero también hay otras ilusiones que no dejan de sorprenderme, como cuando ves a las personas con total predisposición a ilusionar trabajando durante semanas para los mas pequeños, esto no tiene precio, el ver la cara de alegría de los niños cuando están experimentando esas ilusiones. Es quizás una de las cosas que me cautivaron, a generar que esta ilusión siga siempre presente, en motivar que sigan los buenos recuerdos que hacen que nos ilusionemos de nuevo.
Y para finalizar como dice nuestro querido Papa Francisco. 'La Navidad es el verdadero sentido de la fecha en que nació un hombre bueno, intrépido y que el dueño de la fiesta no pueda ser olvidado, venido del Polo Norte en un trineo lleno de luces. Papá Noel es recordado mucho más que Jesús. ¡Qué balanza tan incoherente donde un saco de regalos pesa más que una cruz! Sé que dar regalos es bueno, pero lo mejor es ser un presente, ser amigo, ser compañero, un abrazo más cálido, permitir que nuestros ojos no vean solo a nosotros mismos; en este momento haz una reflexión independiente de creencias de fe o de religión, practica el bien sin parar, porque no sirve de nada orar si no existe acción; alimenta a un hambriento que vive en medio de la calle, abriga un indigente cubierto solo por la luna; tu parte es ayudar y el mundo puede cambiar cada uno haciendo su parte, abraza a un desconocido, perdona a quien te hirió, levanta a un amigo que cayó, trata de dar esperanza a alguien que se rindió, convence a quien está triste de que vale la pena sonreír, aconseja a quien se detuvo que aún queda camino por seguir y para aquel que se equivocó hay tiempo para corregir, haz el bien por cualquiera sin preguntar por qué, parece pasado de moda, suena un poco cliché, pero cuando ayudas a alguien el beneficiado eres tú, que pueda ser bueno, empezando en enero y que este sentimiento sea firme y verdadero, que vivas en Navidad todo el año, todo el tiempo. FELIZ NAVIDAD'. @Jasv_71

domingo, 15 de diciembre de 2024

LA VIDA ES UN REGALO, VIVELA.

 LAVIDA ES UN REGALO, VIVELA


Cada vez que me siento delante del ordenador para escribir un blog, mi mayor inquietud es encontrar un tema que pueda resultar interesante para las personas que generosamente deciden emplear una parte de su tiempo a leer mis escritos. Espero que el tema elegido en esta ocasión sea adecuado para contribuir a reflexionar sobre algo tan maravilloso como es la propia vida y si realmente somos capaces de disfrutar de ese maravilloso regalo.

Probablemente, ante esta cuestión, algunas personas respondan que evidentemente valoran y disfrutan este regalo, otras quizás no piensen que sea un regalo, sino que la vida es muy dura, que no tienen tiempo para disfrutarla, que el trabajo les come mucho tiempo, también pueden que piensen que está bien sin más, que es lo normal, que hay días buenos y otros no tanto y seguramente me estoy dejando en el tintero muchas más opiniones al respecto.

Ante estas diferentes respuestas, podemos preguntarnos qué es lo que nos predispone a que observemos esta situación, el hecho tan relevante de estar vivos, si reflexionamos al respecto, las respuestas y razonamientos pueden ser infinitos. Un motivo, por ejemplo, podría ser la situación económica, muy precaria para demasiadas personas, que no permite cubrir los gastos que tienen, sin duda, la preocupación existente puede incidir en que el pensamiento sea más bien negativo.

Sin negar que la situación económica puede influir mucho en la manera en la que percibimos la vida, ¿Cuántas veces hemos visto a personas que carecen de lo que podemos pensar que son unos mínimos y sin embargo las vemos felices y agradeciendo cada día lo poco que tienen? Y, mirando la otra cara de la moneda, ¿cuántos personas conocemos en los que parecían tenerlo todo y no tienen nada en su vida?

Mi opinión al respecto es que el hecho de apreciar o no la vida no recae exclusivamente en aspectos y factores externos. ¿A qué me refiero? Pues a la interpretación que cada uno hace sobre sus propias experiencias. Sabemos que la percepción de las situaciones difiere en función de cada persona, no ve lo mismo una persona optimista que una persona pesimista, por tanto, las vivencias, las actuaciones y los resultados que se obtengan dependerán de cada persona ya que la persona optimista es la que asume la responsabilidad de su vida y de todo lo que ocurre en ella. Por tanto, es capaz de identificar qué puede hacer de forma diferente para cambiar una situación, el pesimista se siente impotente y, por ello, no se responsabiliza de sus acciones, sino que responsabiliza a otros de lo que le ocurre, por tanto, ello se traduce en una queja continua hacia el exterior y, dado que su interpretación es que él no puede hacer nada, evidentemente no intenta cambiar nada.

Aquí podría surgir la típica pregunta: ¿el optimista nace o se hace? No se puede evitar que las primeras experiencias que el niño tiene (especialmente en el entorno familiar), pueden influenciar, ya que el aprendizaje que se adquiere a muy temprana edad es absorbido de forma muy profunda por éste. Ante este tipo de aprendizaje, una persona adulta puede identificar cómo le beneficia o le perjudica seguir con el mismo tipo de interpretación de lo que le sucede en la vida y decidir, por tanto, si quiere modificarlas, lo que permitirá que pueda ver las vivencias desde una perspectiva totalmente diferente y mucho más enriquecedora, es evidente que, para realizar este proceso, es preciso tener una actitud positiva y poner esfuerzo y voluntad.

Es indiscutible que hay situaciones que realmente no dependen de nosotros y, por lo tanto, no tenemos la posibilidad de cambiarlas, pero, también es cierto que lo que sí depende de nosotros es cómo queremos gestionar lo que nos pasa, el optimista ve las oportunidades, mientras que el pesimista ve la calamidad en todas oportunidades. Por este motivo, cada mañana agradezco el regalo de la vida, con el convencimiento de que el nuevo día estará lleno de nuevas experiencias de todo tipo, las cuáles tengo el firme propósito de observarlas como positivas y constructivas porque interpreto que todo lo que me suceda me abrirá un mundo lleno de oportunidades y me brindará nuevos  aprendizajes, porque lo que sí tengo muy claro es que el tiempo es lo único que no se recupera jamás y no valorar ese tiempo es algo que nunca deberíamos permitir. @Jasv_71

domingo, 8 de diciembre de 2024

ENCONTRAR EL CAMINO DE UNO MISMO.

ENCONTRAR EL CAMINO DE UNO MISMO


Encontrar el camino de uno mismo no es tarea fácil, tanto es así que hay personas que necesitan primero encontrarse a ellos mismos para saber hacia dónde quieren ir en su vida. Es habitual que a lo largo de la vida tengamos etapas de confusión de no saber bien dónde debemos estar, pero nuestra mente es más sabía que todo eso y sólo dependerá de que sepas escucharte para poder saber exactamente qué quieres conseguir de ti mismo y hacia dónde quieres moverte, deberás pensar y valorar qué es lo que te llena, que sientes cuándo el tiempo pasa volando, cuando algo que estás realizando te llena plenamente…
En ese sentimiento debes focalizar tu mirada, hacia aquello que te gusta hacer, con lo que te sientes más cómodo ya que es inútil centrar todas las fuerzas en algo que no gusta nada en absoluto o que te hace sentir mal. Además de sentirte fluir también tendrás que fijarte cuáles son las actividades que al realizarlas te aportan alegría y satisfacción y entonces sólo tendrás que seguir estos sentimientos para encontrar tu camino poco a poco. A veces para poder mirar hacia adelante hay que mirar un momento al pasado, por este motivo deberás pensar qué es aquello que hacías cuando eras niño que te hacía pasar las horas volando, ahí está el secreto, en ese instante que lo pienses podrás darte cuenta de hacia dónde debes caminar.
Todos tenemos intereses que nos atraen y nos motivan, así que no dudes en identificar los tuyos, apúntalos en un papel en orden de prioridad y pregúntate cuál te gusta más y porque te motivan tanto cada uno de ellos. Si después de todo esto te sientes diferente y piensas que lo que te gusta se sale de la norma... ¡felicidades! significa que te has dado cuenta y no todo el mundo es capaz de hacerlo, sigue así y encontrarás tu camino.
Pero todos tenemos ciertas inclinaciones en la vida que nos van guiando y nos indican hacia dónde queremos ir, sólo es cuestión de verlo. Nuestra personalidad, nuestros gustos e intereses serán nuestros aliados a la hora de darnos cuenta de aquello que más nos llena, porque las razones que nos impulsarán a hacer una u otra cosa serán las fuerzas de la motivación de nuestra propia personalidad. @Jasv_71

domingo, 1 de diciembre de 2024

EL VALOR DE LA VIDA.

 EL VALOR DE LA VIDA


Despertarse por la mañana, desayunar, trabajar, ir a la compra, revisar WhatsApp, Facebook, Messenger e Instagram, ver una serie, estar cansado, irse a la cama, y ya de nuevo, es mañana, y así semana tras semana… y así nos echamos las manos a la cabeza, por sentir que la vida ha sido tan monótona que cuesta encontrarle sentido. 

En los últimos tiempos, la vida se ha convertido en una lista de cosas que hacer para poder cumplir con las expectativas de la sociedad, de la familia, de la pareja o incluso con las que creemos nuestros, cuando no hemos tenido el tiempo de pararnos a escucharnos, a reflexionar y a elegir.  Podríamos decir que estamos en un sistema y que ha pasado a definir la calidad de esta, en relación a lo que tengo, no tengo o me gustaría tener, en vez de lo que soy y puedo llegar a ser, por lo tanto, nos preguntamos ¿hemos desvalorizado la vida?  Puede que la respuesta sea que sí, pero tranquilo, estamos a tiempo de cambiarlo. 

Una de los aspectos que hace que la respuesta anterior sea afirmativa, es que, probablemente, hayamos olvidado que lo que más valor le da a tu vida es que es tuya y, por lo tanto, tú eres lo más importante de ella.  Que tú estés hoy aquí no es algo casual, tienes algo que aportar al mundo y a las demás personas, aunque todavía no lo sepas ya que todas las personas tenemos aptitudes y carismas únicos, aunque a veces, por cuestiones ajenas a nosotros, esto pueden caer en el olvido. 

Es posible que, en algún momento, sin darnos cuenta y debido a las experiencias de la vida, nos hayamos desenfocado, es por eso que hoy nos toca preguntarnos: ¿hacia dónde estoy mirando? ¿Dónde he puesto el foco de mi vida? 

Como decíamos anteriormente, si el valor está en lo que tengo materialmente podré darme cuenta de que no tengo nada y lo tengo todo, probablemente porque somos capaces de mirar hacia dentro y reconocer nuestras potencialidades, para desde ahí, seguir construyendo y dando valor a nuestras vidas.  Por ello, lo primero que podemos hacer para conectar con el valor de nuestra vida es enfocarnos en nosotros, cambiar la mirada de fuera hacia dentro, para poder descubrir la esencia, pues eso es la vida, un tesoro, que nos permite ir descubriendo cada día el sentido que tiene para cada una de nosotros.  Esto puede resultar complejo, y en realidad lo es, ya que, debido a los ritmos frenéticos de nuestro día a día, pocas nos permitimos parar para hacer este trabajo de autoconocimiento y autodescubrimiento.  Además, en muchas ocasiones -quizás más de las que nos gustaría-, la vida nos presenta situaciones que nos hacen dudar de nuestros motivos para estar vivos, creemos que lo que hemos vivido ha sido tan duro y devastador que ha arrasado con nuestro sentido de la vida. Pues bien, todas las emociones desagradables, como el resto de emociones, tienen una función, y poder transitar por ellas favorece ese camino de autodescubrimiento, que nos ayuda a poder conectar con nosotros mismos, por tanto, para saber cuál es el valor de nuestra vida tenemos que buscarle un sentido, un para qué.

Hay algo que no debes olvidar, aunque no lo creas, tu vida tiene un para qué, y ese para qué es lo que te hace único e insustituible., nadie podrá reemplazarte en caso de que tú no estuvieras.  La manera en que podemos conectar con este sentido, en primer lugar, será poniendo el foco en nuestras necesidades ya que es muy importante validar aquello que hoy estoy necesitando, y que puede no ser lo que necesite mañana, porque en la capacidad de elegir el descubrimiento pero recuerda que la vida es un tesoro que necesitamos ir descubriendo, por lo tanto, es fundamental, que nos permitamos tener opciones, que no permanezcas estático, para así poder ir hallando dónde está el motivo por el que hoy vas a vivir. 

Esto nos exige vivir nuestra propia vida y no la que vemos tras la pantalla para fijarnos y compararnos con esas personas, algunas incluso completamente desconocidas para nosotros, de las cuales no vemos más que lo que nos quieren mostrar.  Cuando hacemos esto nos volvemos a desenfocar, a poner la mirada hacia fuera, y creer que no hay nada en nosotros ya que la vida nos pide vivirla, mantenernos activos, prestar atención a nuestras experiencias, crear oportunidades, no esperar a que las oportunidades vengan, no quedarnos anclados en qué pasará o limitarnos por situaciones que pertenecen al pasado.

Esta actitud ante la vida evita que miremos al futuro y nos permite quedarnos en el presente, la magia de todo esto es que nunca es tarde que no existe un momento para empezar a buscar, ni uno para dejar de hacerlo ya que cada día es una buena oportunidad para parar, dedicarte tiempo y redescubrir nuestro sentido a nuestras vidas. No te preocupes si algún día sientes que no eres capaz de encontrarlo, pues eso no implica que al día siguiente no puedas ponerte a buscarlo de nuevo.  

Asimismo, no tienes por qué buscar ese sentido solo, a veces, los acontecimientos que hemos tenido que vivir han nublado tanto nuestro sentido que necesitamos que otra persona nos ayude a quitar la venda de los ojos, para poder observar con nuestra propia luz.

No tengas miedo, es normal que en algún momento te sientas así, pide ayuda, no estás solo, pero por encima de todo, recuerda lo más importante de la vida, eres TÚ. @Jasv_71

NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO

 NO OLVIDES DISFRUTAR TU VIDA AL MAXIMO Debemos disfrutar la vida día a día, pero nos dedicamos a nuestras labores como estudiar, trabajar, ...