VIVE SIN MIEDO

El miedo a la vida es un miedo que está escondido en la sociedad
pero que es más común de lo que podemos pensar. Quien lo sufre experimenta
un gran malestar y dificultades para afrontar su día a día. Una de las
respuestas es que las personas no consiguen avanzar y
tienen la sensación de estar estancados.
Son varios los motivos por los cuales una persona puede comenzar a dejar de
vivir por miedo como las experiencias que experimentan, que pueden
hacer que se pierda la ilusión por la vida, por lograr objetivos, por alcanzar
sueños, adoptando así una actitud pasiva. El miedo es tan limitante que la persona no consigue ver luz en
ninguno de los aspectos de su vida, están dejando de vivir poco a poco sin
saber qué poder hacer para frenar la situación. El hecho implica sentir dolor
de un modo mucho más penetrante que lo que puedan experimentar.
Si nos ponemos a pensar, nadie de forma consciente elegiría sufrir, pero en
esta vida no elegimos muchas cosas, no controlamos todo lo que nos rodea, y
tranquilo, que no pasa nada por no hacerlo ya que en la vida no podemos elegir.
Cuando aprendamos a aceptar lo que la vida nos ofrece desaparecerá la
resistencia, esa que se opone entre nosotros y la vida la que no nos dejara ser uno mismo. ¡Cuidado! La
aceptación no hay que confundirla con la resignación, sino aceptar que las
cosas son como son sin adoptar una actitud de lucha en contra de ellas. Tener la capacidad de aceptar aquello que no podemos cambiar es un paso
esencial para poder seguir adelante con nuestras vidas ya que ir en contra de
la realidad supondrá un desgaste que no todo el mundo es capaz de asumir.
La aceptación tampoco tiene que ver con conformarse, está más relacionada
con la tolerancia a las situaciones que nos tocan vivir, también tiene que ver
con las emociones que experimentamos, rechazarlas o evitarlas no nos ayuda a
avanzar, de hecho, nos dificulta ya que no todo en la vida van a ser cosas que nos gustan y que esto ocurra así no
debe significar frustración porque al final la vida es un continuo de
experiencias positivas que suman y otras no tan positivas que enseñan.
Si lo que queremos es empezar a vivir sin miedo quizás una de las preguntas
que debemos plantearnos es la siguiente ¿Dónde está el origen de mis
temores? De esta manera podremos dar paso a comprender qué es lo que nos
ha llevado a la situación actual. Otra de las características es que efectivamente están viviendo, pero lo
hacen más en su mente que en su momento presente ya que muchas veces nos pone
trampas, nos presenta una serie de pensamientos irracionales que no
son reales pero que generan mucha angustia a quien los experimenta y además
hacen que actuemos de una forma concreta, pero existe una forma de hacerles
frente y es vivir la vida.
Solamente existe un momento en el que podemos
experimentar algo y ese momento es ahora. Vivir en nuestra mente nos puede
jugar malas pasadas como, por ejemplo, pensar en el pasado “lo que pude
haber hecho” “lo habría hecho de forma diferente, “la muerte de un ser querido…”
y en el futuro “incertidumbre constante acerca de qué pasará” pero la mejor
manera para poder conectar con el presente es centrar la atención en aquello
que estamos haciendo ya que nadie que no seas tú mismo va a tener la capacidad
de hacerte seguir adelante, de hacerte vivir sin miedo a la vida. @Jasv_71
No hay comentarios:
Publicar un comentario