domingo, 6 de agosto de 2023

SENTIRSE PERDIDO EN LA VIDA, ES UNA OPORTUNIDAD PARA EL APRENDIZAJE.

SENTIRSE PERDIDO EN LA VIDA, ES UNA OPORTUNIDAD PARA EL APRENDIZAJE



Estoy convencido de que uno de nuestros objetivos en la vida es aprender para convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos. Es por eso, que en muchas ocasiones, nos encontramos en situaciones en las que no tenemos las herramientas para saber qué hacer o cómo hacerlo. Cuando no sabemos qué hacer en determinada circunstancia o cuando no sabemos manejar las emociones asociadas a dicha circunstancia, se nos presenta una oportunidad de aprendizaje, es decir, sentirse perdido en la vida es una oportunidad para aprender y mejorar.
Todos nosotros, nos hemos encontrado en situaciones en las que nos hemos sentido perdidos, de hecho, sentirse perdido en la vida es bastante habitual, todos en algún momento nos hemos sentido así. En su mayoría son situaciones que pueden cambiarnos la vida, situaciones que implican una importante decisión en nuestra vida, aunque ni siquiera entendemos lo que realmente está pasando. Para algunas personas es la pérdida de un ser querido, para otros es perder un trabajo, sufrir un accidente, una ruptura o cualquier otra situación que percibamos como traumática.
En estas situaciónes tendemos a pensar demasiado y nos enfocamos solo en esa situación específica, empezamos a sentirnos ansiosos sobre cómo vamos a superarlo, y tal vez, al mismo tiempo, tristes o culpables (o ambos) por lo que está sucediendo. Cuestionamos nuestras decisiones; ¿Por qué hice eso? o ¿Por qué no hice aquello?, pensamos en los que podría haber hecho y tendríamos que hacer, y luego nos culpamos a nosotros mismos. Comenzamos a tomar decisiones por las razones equivocadas, pensando en lo que otros dirían o en lo que otros harían en nuestra situación, además, generalmente, estas situaciones vienen acompañadas de emociones negativas, como el miedo al futuro, miedo al fracaso o incluso al éxito, tristeza por el pasado, por remordimientos o culpa y ansiedad. En este punto, probablemente estés pensando: ¿Cómo se supone que voy a afrontar todas estas emociones y comprender qué necesito aprender de esta situación?
La tristeza, generalmente, proviene de mirar al pasado, y la ansiedad proviene de centrarse en el futuro y en lo que va a suceder. Cuando nos enfocamos en el pasado, revivimos la dolorosa situación una y otra vez y nos hacemos daño. Cuando nos enfocamos en el futuro, nos preocupamos por algo que ni siquiera sabemos si va a suceder, y sentimos todas las emociones que sentiríamos si la situación tuviese lugar. Cuando nos estamos enfocando en el pasado o en el futuro, nos estamos perdiendo lo que está sucediendo en el presente, con sus cosas buenas y no tan buenas. Si hacemos esto, realmente no estamos viviendo nuestras vidas.
No estamos programados para sentir dos emociones opuestas como la felicidad y la tristeza, o la ansiedad y la calma al mismo tiempo. Cuando estás agradecido, te estás enfocando en los aspectos positivos de tu vida, haciendo de esta manera imposible que aparezcan la ansiedad o la tristeza.
Si quieres ver resultados, debes pasar a la acción y trabajar en ello. Márcate objetivos claros y luego, comprométete a hacer lo que tienes que hacer todos los días, concéntrate solo en lo que debes hacer en el momento presente. La mejor forma de avanzar es asegurarse de dar un paso cada día.

4 comentarios:

VIVE EL MOMENTO PRESENTE

 VIVE EL MOMENTO PRESENTE Debemos aprender que es importante vivir en el presente, aprender del pasado y estar preparado para el futuro, por...