lunes, 11 de septiembre de 2023

LA FELICIDAD ESTA DONDE NOSOTROS QUERAMOS.

 LA FELICIDAD ESTA DONDE NOSOTROS QUERAMOS


La felicidad no se encuentra, se construye aunque todos queremos alcanzarla y experimentarla el máximo tiempo posible. Si pudiésemos intentaríamos estar felices todo el tiempo, pero esto no es más que una idealización sin fundamento ni base en la realidad. Claramente, no es la situación el contexto o lo que te toca vivir lo que determina el que te sientas más o menos feliz. La felicidad no nace de ningún logro, de una pareja, de un hijo o de una casa, ser feliz pasa por tener un sistema de valores muy bien amueblado, enfocarnos en el momento presente, amarnos de forma incondicional y saber apreciar lo que poseemos. Así, si nos esforzamos por cambiar nuestra filosofía de vida, que en buena parte de nosotros es bastante quejica, y adoptamos esta mirada alegre de la vida nos percataremos de cómo podemos encontrar la felicidad exactamente donde queramos.
La felicidad no hay que buscarla porque no existe en ningún lugar que implique la búsqueda, es decir, no está ahí afuera como muchas veces nos hacen creer. De alguna forma, la sociedad en la que nos ha tocado vivir, nos ha desvirtuado la brújula que nos lleva a la felicidad, por lo que, en lugar de apuntar hacia afuera como nos quieren hacer creer, la felicidad está dentro de nosotros. Si esto fuera así, existirían dos tipos de personas, las que llevan una vida envidiable y son felices y los que carecen de todo y son infelices; pero la realidad no es ésta y vamos más allá, incluso los que menos tienen, a veces, son los más felices.
No me gusta generalizar, pero suele coincidir que la gente que se ha acostumbrado a vivir con menos, a su vez, acaba necesitando menos. La consecuencia es que su atención está más dirigida a los pequeños placeres que a aquellas gratificaciones que son efímeras es por esto que la plenitud nace desde dentro de la persona. Nos equivocamos si pensamos que cuando obtengamos eso que necesitamos, entonces seremos felices porque si no eres feliz con lo que tienes, difícilmente lo serás cuando lo consigas porque aquello que deseas es un extra y te aportará un pico de alegría que durará unas horas, unos días, quizá semanas, y después volverás a tu estado normal. El primer paso que necesitamos dar para sentir más felicidad es precisamente no buscar esa felicidad porque cuando nos exigimos a nosotros mismos que “debemos ser felices” y no conseguimos serlo, nos frustramos y la frustración no es precisamente sinónimo de felicidad; además, obsesionarnos con ser felices nos llena de ansiedad y desesperación y acaba convirtiéndose en una lucha.
Para ser feliz, deja a un lado las necesidades absolutistas; cierto es que necesitamos pocas cosas para estar bien, como un poco de comida, un poco de agua para hidratarnos, un techo para resguardarnos, tener alguna meta que nos anime a levantarnos cada mañana y poco más. Esto no quiere decir que también encontremos placer en ello, pero han de ser solo deseos, no necesidades.
La felicidad radica dentro de nosotros porque es un estado interno de paz, de serenidad y tranquilidad y no tiene nada que ver con nuestra concepción de felicidad, por ejemplo, un día nos compramos un buen móvil, pero al poco tiempo ya necesitamos adquirir otra cosa; así pues tenemos que cambiar nuestra escala de valores. No te centres tanto en el trabajo, en encontrar pareja, en el dinero o en la el éxito, porque cuando estés a punto de morir no te acordarás de esto, lo que sí recordarás son las experiencias vividas con tus amigos, los momentos con tu familia, el café que te tomabas a media tarde viendo el mar o el sonido de la respiración de tu perro cuando estabas leyendo un buen libro.

1 comentario:

VIVE EL MOMENTO PRESENTE

 VIVE EL MOMENTO PRESENTE Debemos aprender que es importante vivir en el presente, aprender del pasado y estar preparado para el futuro, por...